bajo pena de muerte spanish CAPÍTULO I EL OJO DE UNO Y LA PIERNA DE OTRO El primer mensaje era una tarjeta postal en colores que representaba el palacio del Negus, en Addis-Abeba. Llev
calle pigalle spanish Si alguien hubiese entrado por casualidad en casa de Marina, sin duda no habría visto más que el fuego. Lucien, el patrón, con un amplio chaleco beige que t
el almirante ha desaparecido spanish I Los hechos son los hechos, y todos los razonamientos del mundo no pueden nada contra ellos. En vano la gente de la pequeña población repetía, a propósito
el anciano del lapicero spanish I Eran exactamente las once de la mañana. Emilio podía ver, desde la terraza de los grandes bulevares en que estaba sentado, el reloj eléctrico del cruce de
el billete de metro spanish I Era una de esas mañanas como para encerrarse en las oficinas bien caldeadas y entregarse perezosamente a trabajos descansados. Fueron llegando, por turno,
el caso del bulevar beaumarchais spanish A las ocho menos diez, cuando Martin, de la brigada de intervención inmediata, abandonó su despacho, se quedó sorprendido al ver el pasillo todavía lleno de
el castillo del arsénico spanish I Vaciló solo un cuarto de segundo y luego se irguió sobre las puntas de los pies, porque no tenía mucha estatura y la campanilla estaba colocada exageradam
el chantaje de la agencia o spanish I Aquel asunto en el que resultó mezclado un hombre célebre en el mundo entero, fue uno de esos acerca de los cuales se guarda el más absoluto silencio; y n
el club de las damas ancianas spanish I Una vez que Emilio se presentó, en el Lavandou, a un holandés que había llamado a la Agencia O, fue cogido con un desdeñoso: —Le creía a usted más gordo…
el doctor tant-pis spanish I El hombre del pelo gris cortado al rape, de rostro cuadrado, anchos hombros, párpados pesados, pero de pupilas movedizas, se reclinó con un suspiro en la
el enamorado de la señora maigret spanish I En casa de los Maigret, como en la mayor parte de las familias, había un cierto número de tradiciones que acababan por tomar tanta importancia como, para
el enamorado de las pantuflas spanish I Solía llegar alrededor de las seis y cuarto, barrigudo, con la frente siempre sudorosa. Al tiempo que se secaba con un pañuelo de color, empezaba por dar
el estrangulador de moret spanish I Los hechos ocurrían el 7 de junio. Cuándo leyeron, como todo el mundo, el reportaje en los periódicos, Torrence y Emilio se contentaron con fruncir las ce
el fantasma del señor marbe spanish I Era raro, pero, sin embargo, cierto: ni una sola llamada durante aquella noche, y ningún caso urgente entre su clientela. Tan cierto era, que a las ocho d
el holandés afortunado spanish I Cuando el comisario Lucas salió del «rapport», es decir, de la conferencia que se celebra por las mañanas en el «Quai des Orfèvres¹» entre el director de
el hombre desnudo spanish I Dicen que muchas mujeres están celosas de sus suegras. Se quejan de que sus maridos, cuando vuelven a su casa, aunque solo sea para pasar una hora, se ale
el hombre en la calle spanish Los cuatro hombres iban apretujados dentro del taxi. En París helaba. A las siete y media de la mañana la ciudad estaba lívida, el viento hacía correr a ras
el luto de fonsine spanish Eran incontables las veces que ellas habían ido ante el juez de paz, en Pouzauges, casi tan fácilmente como otros van a la feria los jueves. Lo mismo se que
el muerto caído del cielo spanish I —Diez gotas tres veces al día, ¿me oye usted? —le gritó el Doctorcito a su última paciente de aquel día. Y esta, la tía Tatin, afirmó lentamente con la ca
el pasajero y su negro spanish I —¿Mucho hielo? —Muy poco… Gracias. Y a veces Dollent se veía obligado a hacer un violento esfuerzo para no exteriorizar una satisfacción infantil. ¿Era re
el prisionero de lagny spanish I El carro de la Agencia O se quedó en el último camino transitable para autos —¡si es posible llamarlo así!— a unos trescientos metros de la carretera. Tor
el rastro de la vela spanish Este fue uno de los raros casos que pudo ser resuelto sobre planos y documentos, por deducción y por los métodos científicos de la policía. Por otra parte,
el sastrecillo y el sombrerero spanish Capítulo I Donde un sastrecillo tiene miedo y se aproxima a su vecino el sombrerero Kachoudas, el sastrecillo de la calle de los Prémontrés, tenía miedo, er
el timbre de alarma spanish I ¿No fue en aquel caso del timbre de alarma cuando el Doctorcito estuvo más cerca del «crimen perfecto» tan apreciado por todos los criminólogos? No obstan
emilio en bruselas spanish I Torrence fue el primero que eructó. Y, en el momento en que Emilio le lanzaba de soslayo una leve mirada chispeante de ironía, su propio estómago manifest
ese hombre por las calles spanish Los cuatro hombres se apretaban en el taxi. Helaba sobre París. A las siete y media de la mañana, la ciudad se veía lívida y el viento alzaba a ras del suel
il caso di boulevard beaumarchais italian Alle otto meno dieci, quando Martin, della polizia dei giochi e delle scommesse, uscì dal suo ufficio, rimase sorpreso nel trovare il corridoio ancora pieno
il signor lunedì italian Maigret rimase immobile per un po’ dinanzi al cancello nero che lo separava dal giardino, e sulla cui targa smaltata appariva il numero 47 bis. Erano le cin
jeumont, 51 minuti di sosta! italian Immerso in un sonno compatto, Maigret sentì vagamente uno squillo, ma non si rese conto che era il telefono, né che sua moglie si era sporta sopra di lui pe
la anciana de bayeux spanish I —Siéntese, señorita —suspiró Maigret quitándose a disgusto la pipa de la boca. Y pasó de nuevo los ojos por el papel del magistrado, que decía: «Asunto de
la astucia del doctorcito spanish I La consulta sin enfermo —¡Oiga! ¿Hablo con el doctor?… ¡Oiga! No corte, por favor… La voz, al otro extremo del hilo, era ansiosa. El Doctorcito, como todo
la barca de los ahorcados spanish El guarda de la esclusa de Coudray era un tipo delgado, de aspecto triste, con traje de pana, con bigotes caídos, ojo desconfiado, un tipo como se encuentra
la chiatta dei due impiccati italian Il guardiano della chiusa di Coudray era un tipo smilzo dall’aria triste, con un completo di velluto a coste, i baffi spioventi, lo sguardo sospettoso, un t
la choza de madera spanish I –¡Maldito cacharro y maldito oficio! —gruñe Torrence al atravesar Longjumeau, mirando con concupiscencia la fachada de una taberna caliente. Por la noche,
la detención del músico spanish I –¿Cómo es? —había preguntado Torrence por teléfono antes de decidirse. —Pequeño, de aspecto gruñón, con un bigote a lo Charlot… —¡Bueno! Es el comisario L
la escala de buenaventura spanish Cuando el Francés atravesó la cortina-mosquitero de tela metálica enmohecida, aún no eran las nueve de la mañana, y, sin embargo, su ropa de tejido amarille
la estrella del norte spanish I Un gruñido indistinto, al teléfono, fue la causa de todo, en todo caso de la participación de Maigret en esta aventura desconcertante. Ya casi no pertenec
la finestra aperta italian Era mezzogiorno meno cinque quando i tre uomini si ritrovarono di fronte al 116 bis di rue Montmartre, quasi all’angolo con rue des Jeûneurs. «Andiamo?». «B
la florista de deauville spanish I Emilio llegó a las seis y algunos minutos de la mañana. Venía directamente del Lavandou, donde había terminado la investigación sobre la dama del traje de
la jaula de emilio spanish I Las once de la mañana. Se presiente que la niebla viscosa dentro de la que París se ha despertado durará todo el día. La joven ha hecho parar un taxi en l
la noche de los siete minutos spanish I He dormido siete minutos. Veo a G.7, en su oficina de la Policía Judicial, en el Quai des Orfèvres, recibiendo el expediente de las manos de un empleado.
la pista del pelirrojo spanish I La primera vez, Ana había hostigado al Doctorcito en una granja que tenía teléfono y en donde asistía a un viejo achacoso. —¡Oiga! ¿Es el señor?… Aquí, An
la posada de los ahogados spanish I —¿De verdad no quiere abrigarse? —insistió, no sin vergüenza, el capitán de gendarmes. Y Maigret, con las manos en los bolsillos de su abrigo, el som
la señorita berthe y su amante spanish I «Señor Comisario: »Me doy cuenta, créame, de la audacia que hay que tener para turbar su retiro, y me doy tanta más cuenta cuanto que he oído hablar de su
la señorita del vestido azul pálido spanish I Más adelante, es verdad, el Doctorcito había de buscar, con verdadera pasión de coleccionista, todas las ocasiones de resolver enigmas, o más exactamente,
la subasta spanish Maigret apartó el plato y la mesa, se levantó, gruñó, resopló, y levantó maquinalmente la tapadera de la estufa. —¡A trabajar, hijos! ¡Iremos a acostarnos e
la ventana abierta spanish Eran las doce menos cinco cuando los tres hombres se encontraron frente al 116 bis de la calle Montmartre, casi en la esquina con la calle Jeûneurs. —
le lacrime di cera italian Questo fu uno di quei rari casi che si sarebbe potuto risolvere a tavolino, per deduzione e con i metodi della scientifica. D’altronde, quando lasciò il Qua
los casados del 1 de diciembre spanish I Lluvia y más lluvia en espesa cortina de gotas grandes y heladas, a cubos, a barriles; lluvia que descendía interminable de un cielo bajo y negro, como si
los casados del 1.º de diciembre spanish I Lluvia y más lluvia en espesa cortina de gotas grandes y heladas, a cubos, a barriles; lluvia que descendía interminable de un cielo bajo y negro, como si
los cerditos sin rabo spanish I A LAS CASADAS JÓVENES LES GUSTA PEGAR BOTONES Acerca de la llamada telefónica de las siete no había lugar a dudas: Marcel la había llamado telefónicamente
los tres botes de la caleta spanish I El asunto de la Caleta, como algunos lo llamaron, es de seguro el único que la Agencia O consiguió solucionar fuera de sus métodos habituales, que todo el
madame cuatro y sus hijos spanish Aquella noche hubo un poco de retraso. Incluso pudo creerse por un instante que la escena no se verificaría. Apenas un roce en el momento en que Raymonde co
maigret y los cerditos sin rabo spanish I A LAS CASADAS JÓVENES LES GUSTA PEGAR BOTONES Acerca de la llamada telefónica de las siete no había lugar a dudas: Marcel la había llamado telefónicamente
pena de muerte spanish El peligro más grande, en esta clase de asuntos, es llegar a hastiarse. El “plantón”, como se dice, duraba ya doce días; el inspector Janvier y el brigadier
pena di morte italian Il rischio maggiore, in questo genere di inchieste, è non farcela più. L’appostamento durava ormai da dodici giorni: con inesauribile pazienza, l’ispettore
rue pigalle italian Il cliente occasionale che si fosse trovato a entrare nel ristorante Da Marina, probabilmente non si sarebbe accorto di nulla. Lucien, il padrone, infagotta
señor lunes spanish Maigret permaneció un momento inmóvil ante la verja negra que le separaba del jardín y cuya placa de esmalte llevaba el número 47 bis. Eran las cinco de la
stan, el asesino spanish I Maigret, con las manos en la espalda y la pipa entre los dientes, andaba lentamente, empujando a duras penas su pesada masa entre el tumulto de la calle S
tempestad sobre la mancha spanish I Era como para creer que una maliciosa casualidad se aprovechaba del reciente retiro de Maigret para presentarle irónicamente la prueba más flagrante de la
un error de maigret spanish Hay gentes a las que no se les puede partir la cara, por temor a que la mano se hunda en ella. Desde hacía tres o cuatro días, desde que le habían encargado
un errore di maigret italian Esistono persone alle quali non si può nemmeno spaccare la faccia, per paura di sporcarsi le mani! Da tre o quattro ore, da quando gli avevano affidato il c
un grito de mujer spanish I En realidad, en los tres o cuatro pueblos en que ejercía el Doctorcito, los candidatos a la muerte no le quitaban demasiado el sueño. En cambio, los que l
un tal monsieur berquin spanish El coche siguiente iba ocupado por un hombre, su mujer y sus dos hijos —el marido estaba asociado a un asentador de Les Halles—, y la familia se dirigía a u
¡jeumont, 51 minutos de parada! spanish Profundamente dormido, Maigret oyó vagamente un timbrazo, pero no se dio cuenta de que llamaban al teléfono ni de que su mujer se inclinaba por encima de él